Función que cumple los nutrientes en el crecimiento y desarrollo del niño. De forma muy resumida podemos destacar los siguientes:
Proteínas: Tienen como función principal formar y regenerar los tejidos. Se encuentran en la leche, la carne, el pescado, los huevos y las legumbres.
Hidratos de carbono: Aportan casi el 65 por ciento de las calorías necesarias. Se encuentran en los vegetales, la fruta, los cereales, el azúcar y los dulces.
Las grasas: Se encuentran en el aceite, la manteca y los productos de pastelería. Conviene no abusar de ellas.
Vitamina A: Interviene en el desarrollo de los huesos, en la piel, las mucosas y la retina. Está en los productos lácteos, los huevos, el hígado, las zanahorias.
Vitamina C: Ayuda a mantener sanos los huesos, los dientes y los vasos sanguíneos. Se encuentra en los cítricos, los tomates, los pimientos.
Vitamina D: Ayuda a absorber el calcio y el fósforo por lo que intervienen en la formación de los huesos y de los dientes. Está en la leche, la manteca o el atún.
Vitamina E: Ayuda al funcionamiento de los tejidos musculares y se encuentra en los frutos secos, las espinacas, los cereales y la yema de huevo.
Cuando no quiere comer Después del primer año, el ritmo de crecimiento disminuye. Esto coincide con un descenso del apetito, es decir, muchos niños dejan de comer a partir de este momento. Podríamos decir, que no necesitan comer tanto.
Según los estudios, un bebé de 9 meses sólo come un poco menos que un niño de año y medio. Pero lo cierto es que la mayoría de las madres se angustian cuando su hijo rechaza la comida una y otra vez.
Sin embargo, los expertos están de acuerdo en que no se debe obligar a comer a los niños. Forzándolos a comer sólo conseguiremos que el niño aborrezca la comida y lo utilice como un espacio en el que reafirmarse.